Editorial



Editorial: Octubre 2015 

YO SOY YO…TU ERES TU…

En el tránsito de mi experiencia por esto de la Psicoterapia Gestalt, una de las cosas màs importantes aprendidas  tiene que ver con esta frase de la Oración Gestáltica del maestro Fritz Perls.

Aprender que como ser único, especial e irrepetible poseo un cúmulo de potencialidades, la mayoría por ser descubiertas aún, que hacen de mi lo que soy, y que es justo ese abanico de potencialidades, unido al otro abanico de potencialidades pertenecientes al otro, también probablemente por ser descubiertas lo que hace que el encuentro entre dos seres humanos se convierta en un acto mágico de contacto de conocimiento reconocimiento y  experiencias que me facilitan continuar mis descubrimiento y mi proceso de individuación.

En esta sociedad, tan convulsionada por tantos agentes externos que limitan nuestra capacidad de contactar con lo que nos rodea, la necesidad de reconocer-Me y reconocer-Te desde nuestra cotideanidad es lo que en definitiva nos hará creer que es posible vivir en un mundo diferente, donde cada uno de nosotros sea capaz de expresar-Se  y expresar-Le al otro sus emociones, sentimientos, sensaciones y acciones para en conjunto construir la realidad que queremos compartir y vivir.  Se hace indispensable que volvamos la mirada y retrocedamos al encuentro de esas diferencias individuales que nos hacen únicos y que nos  permitirán encontrarnos en eso que es esencial y que tanto TU como YO queremos, compartimos y deseamos, nuestra Humanidad.

Sin duda, la mayor crítica a la Psicoterapia Gestalt a lo largo del años ha sido, desde mi criterio, su marcado individualismo, crítica a mi parecer injusta, ya que si algo es indispensable en el proceso de acompañamiento Al ser humano, es la necesidad de reconocerme frente al otro ser humano desde eso que nos hace únicos en esa relación compartida, por eso YO SOY YO Y TU ERES TU, te necesito a ti OTRO y tù me necesitas a MI, YO, para saber que soy lo que soy y por eso soy diferente a ti, que tù eres lo que eres y por ello eres y seràs diferente a mi… No existo, si tu no existes, no soy si tù no eres. La definición de mi SER como único e irrepetible, te necesita obligatoriamente a tì para diferenciarnos, reafirmarnos, acercarnos y con- vivir.

Desde esta òptica, lo peor que nos està pasando como humanidad, es que en nuestro afán de competir y no de covivir, estamos enfrascados en el objetivo de eliminarnos unos a otros, negándonos y negando nuestra existencia, como eres difrente a mi y a lo que pienso, no existes, por ello, necesito acabar contigo… Si te niego, si no te reconozco, no me importa lo que sientas, lo que pienses, lo que seas, eso no es la Gestalt. La oración gestáltica, desde mi humilde experiencia no solo reafirma mi unicidad como ser humano, sino que potencia la relación YO-OTRO, con la finalidad de Experienciarnos, Reconocernos y Convivir mutuamente, eso es madurez…

Por esta razón es que mi encuentro con la Psicoterapia Gestalt ha sido la vía para fortalecer mi crecimiento, madurar mi capacidad de darme cuenta y así poder acompañar realmente al otro en ese de seguir creciendo y madurando…

Estamos condenados a ser libres y sólo lo lograremos cuando estemos en la capacidad de discernir lo que nos encuentra y nos separa del otro, sino pretender eliminarlo o aniquilarlo, sencillamente cuando aprendamos a reconocerlo, ya que en esa medida es que yo estoy destinado a reconocerme.

Cristina Alfonzo
Psicólogo Clínico

Psicoterapeuta Gestàltico




Editorial: Agosto 2015

     En éste trabajo quiero hacerles llegar algunas reflexiones que de alguna manera definen lo que somos, no es un secreto reconocer a la sociedad actual como de orden mercantil, cuyo afán de lucro individual puede llevar a la destrucción total de la humanidad, este precepto ya ha sido  planteado en 1976 por E. Fromm en su texto “Tener o Ser”, y más recientemente manifestado por su santidad el Papa Francisco, según éste planteamiento, todo, absolutamente todo posee  “valor de cambio”, es decir todo tiene precio, por tanto se vende la vida, se vende el amor, se vende la conciencia, en éste contexto, la naturaleza igualmente tiene precio, ésta está ahí para explotarla, para sacar todo el provecho material posible, sin escatimar esfuerzos en su destrucción, así se acaba con los bosques, con los ríos, con los lagos, se destruyen las montañas, la fauna marina y silvestre. No hay conciencia de que los seres humanos y la naturaleza conforman un continuum, indivisible, inseparable y que la desaparición de ella supone la desaparición de ésta, nuestra especie. 

     Ahora bien, de manera general este es el contexto actual, ahhh, pero como sabemos, el universo es polar, frente a ésta realidad, subsiste el otro polo, conviviendo así,  seres humanos con una visión de la vida opuesta a esta. Donde se cree en la vida, se lucha por el amor, se promueve la protección de lo natural, se protegen a los animales, las aguas, las montañas, se  cree en la espiritualidad, en la familia,  se cuida y defiende a los seres humanos, y en especial a los niños.  

     Esta entrada pretende definir nuestra ubicación visionaria con ésta segunda propuesta, la humanista, donde  la vida, lo natural,  el amor y las personas son el centro de nuestra acción. Así con respecto a la gente consideramos básico el respeto por ésta, producto de su historia personal y  familiar, sea esta cuál sea, en la búsqueda natural de satisfacción de su necesidad cuyo límite está dado por el respeto al otro. Dice F.  Perls, que el organismo es considerado como una unidad en  continua interrelación con su ambiente, donde organismo y ambiente son el campo considerado como una totalidad. Cuando aparece desequilibrio entre el individuo y su campo, producto de la incapacidad para satisfacer su necesidad en éste ambiente, inmediatamente el organismo se moviliza para restablecer su equilibrio, partiendo de los recursos que posee como ser y con los recursos que el ambiente le presenta, entiéndase ambiente, a  la familia, la comunidad, el área laboral y la sociedad con todos sus mecanismos. 

     Nuestra labor la concebimos como como contribuir a la facilitación de procesos personales en el individuo y grupo para que este se “dé cuenta” de su potencial un tanto alienado que no permite su avance como persona hacia su autoapoyo  y desde ésta conciencia actué en la búsqueda de su felicidad. Consideramos que por lo general hay dificultad para ubicarse en el presente, en el “aquí y ahora”, lo que conlleva a seres con gran ansiedad, angustia inmanejable que dificulta la vida de relación y contacto en su cotidianidad. Creemos que de forma general estos aspectos  delinean nuestro compromiso y concepción vital con respecto a nuestra labor de ayuda.

Psic. Gonzalo Pagua Garcia
Director INGEDHIV

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